Mamen Heredia: «La primera jugadora madrileña de waterpolo internacional fui yo»

Carmen Heredia Chumillas (Mamen) ex jugadora de waterpolo y actual profesora del Colegio Alkor (Alcorcón)

Mamen Heredia comenzó a practicar waterpolo con tan solo 11 años. Desde pequeña le gusta la natación y el balón y por eso se atrevió a apuntarse al primer equipo de waterpolo femenino de Madrid. Actualmente le ha traspasado su pasión por el deporte a sus hijos y ahora se dedica a la docencia.

¿Con qué edad empezaste a jugar waterpolo y por qué?

Empecé con 11 años porque siempre fui nadadora. Me interesé por el tema del waterpolo porque también me gusta el balón. Al principio solo existía el equipo masculino, pero pronto nos dieron en Madrid a las chicas la oportunidad de jugar al waterpolo y me apunté enseguida.

¿En qué posición jugabas?

Boya, la posición del atacante en 2 metros.

¿Cuál es tu trayectoria profesional?

Bueno pues estuve en la selección nacional durante más de 10 años asique tengo distinción de platino de la Federación Madrileña de Natación, y en esos años fui a campeonatos de Europa y al campeonato del Mundo del 1998 en Perth (Australia).

¿Con qué edad te retiraste?

Pues tuve dos retiradas para tener a mis primeros dos hijos pero luego continúe jugando. Me retiré a mis 38 años en tras jugar una liga europea con el club de waterpolo de Alcorcón.

¿Cómo llegaste a tener un torneo a tu nombre?

No sé si sabéis que la cuna del waterpolo en este país está en Cataluña. Madrid empezó después que Barcelona y la primera jugadora de waterpolo internacional madrileña fui yo. Y como luego comencé a formar parte del equipo técnico de la federación pues pusieron un torneo a mi nombre. Pero yo creo que, sobre todo fue por ser la primera jugadora internacional madrileña

¿Tienes pensado volver algún día al mundo del waterpolo?

No. O sea, sigo disfrutando del waterpolo a través de mis hijos, los tres son waterpolistas, y me apasiona este deporte. Pero bueno, tocó mi retirada. Aunque sigo disfrutando del agua y sigo cogiendo el balón en cuanto puedo, pero no me veo con el gorro puesto.

¿Con qué te quedas de este deporte?

Con grandes amigos y amigas que he conocido durante toda la trayectoria deportiva y sigo en contacto con ellos, no tanto a nivel nacional o internacional, pero sí en Madrid, y saborear en el agua a mucha gente que sigo cada día en los partidos de los finde de semana a través de mis hijos.

¿Por qué cambiaste el waterpolo para dedicarte a la docencia?

En realidad no es que cambiara el waterpolo por la docencia, no tiene absolutamente nada que ver. Siempre he jugado a waterpolo y estudiado mi carrera, he compatibilizado siempre mi trabajo con el juego porque del waterpolo femenino no se vive y si se vive es un periodo muy corto. Lo que transmito a los jugadores/as, que conozco y a mis hijos que, evidentemente, hay que prepararse, formarse y estudiar, y disfrutar todo el tiempo posible este deporte.

¿Con que te quedas con el waterpolo o la enseñanza?

Pues es que no renuncio a nada, de hecho, no he renunciado a nada a lo largo de mi vida. Creo que no hay que quitar una cosa para poner otra, y viceversa. Se puede disfrutar de todo y da tiempo a todo cuando uno tiene muchas ganas.