En los océanos, mares y ríos ocurren una gran mayoría de cosas que no llegamos a ver. Una masa de agua es capaz de ofrecer condiciones óptimas para uno de los milagros del universo: la vida.
La mayoría del oxígeno molecular del planeta, concretamente las criaturas marinas tanto unicelulares cómo pluricelulares, producen entre el 50 y el 75% del oxígeno de nuestra atmósfera y a pesar de todo cada vez se aprecia más destrucción en nuestras masas de agua.
Hoy en día tenemos un pésimo control de la cantidad de desechos que producimos y de lo que hacemos con ellos. Gracias a grandes filósofos y activistas como Peter Singuer o Greta Thunberg, se ha conseguido que la sociedad abra los ojos y empecemos a trabajar en el problema marino.
Riesgos de la contaminación marina para la salud humana:
El mar cubre más del 70% de la superficie terrestre. A pesar de su gran tamaño, el mar está afectado seriamente por la contaminación debido a diversas actividades humanas. De estas actividades cabe destacar las consecuencias de estas actividades humanas:
-Contaminación de mercurio: se ha acumulado en los océanos, a altos niveles en los peces depredadores y después seguida de la cadena de alimentación, para las personas, en el momento de ingerir esas partículas de mercurio.
-Carbón: es la principal fuente de contaminación por mercurio que, al quemarse, lo libera en el aire y después acaba en el mar.
-Desechos Industriales: provoca la contaminación de aguas residuales del alcantarillado y escorrentías agrícolas incluyendo pesticidas.
Estas son solo unas pocas de todas las consecuencias que tiene la actividad humana sobre los océanos y por ello, cada vez son más las medidas que se toman para tratar de revertir esta situación.
