Tras el confinamiento de 2020 la salud mental parece estar en boca de todos. Pero, ¿los trastornos mentales acaban de aparecer o han estado invisibilizados durante todo este tiempo?
La depresión y la ansiedad son trastornos/enfermedades mentales que generan bajos estados de ánimo y tristeza. La depresión se caracteriza por una pérdida de interés a acciones que antes les llenaban y la ansiedad por generar miedo y nerviosismo. Por otra parte, el suicidio es una de las salidas a las que la gente recurre en estas circunstancias por no conocer la terapia como solución a sus problemas.
La depresión es una enfermedad mental que afecta a 350 millones de personas en el mundo y se presenta tanto en hombres como en mujeres sin importar la edad. Esta enfermedad suele provocar la pérdida del interés a actividades que le gustaban, falta de energía, odio a sí mismo y estado de ánimo bajo.
Los pensamientos intrusivos, los cuales son pensamientos que nos pasan por al cabeza a todos, para una persona con depresión o ansiedad, pueden ser bastante peligrosos. Normalmente la depresión se ve acompañada de la ansiedad y viceversa. La ansiedad es el sentimiento de miedo o inquietud, esta enfermedad afecta a 264 millones de personas. Y 800.000 personas se suicidan al año. Estas situaciones se podrían evitar si se pidiera ayuda, la cual no es muy accesible para todos los bolsillos. Es decir, la terapia es cara y en la sanidad pública escasean los psicólogos.
También hay medicamentos para la depresión pero estos sólo sirven si van acompañados de una terapia, ya que la medicación ayuda al cerebro para sentirse mejor, pero se estaría evadiendo del problema y no existiría una solución real que con el tiempo dejarán de tener efecto debido a la tolerancia.
