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Todos podríamos ser criticados por algo, pero no a todos nos critican por cosas justas

Hoy iba en un vagón del metro escuchando música con mis auriculares cuando me fijé en tres personas que miraban atentamente a una chica. Al principio no entendía la causa por la que mostraban tanto interés hasta que me fijé en su aspecto. La chica estaba rapada y vestía con una sudadera bastante grande y unos pantalones anchos que colgaban de su cadera con un cinturón. Una de las tres personas, una señora que podía tener unos 80 años, se le acercó sin poder evitar mostrar su curiosidad por su poco peinado común. 

Disculpe señorita, ¿está usted bien?- le preguntó curiosa la anciana.

Estoy perfectamente ¿por qué lo pregunta?- le respondió la chica.

Me preguntaba por qué una chica tan guapa se raparía el pelo, ¿está usted enferma?

-No estoy enferma, no tengo cáncer si lo pregunta por eso. No tendría por qué darle ninguna explicación, simplemente quise raparme el pelo porque me veo bien así y es mucho más práctico.

El aparente marido de la señora decidió acercarse a ver lo que ocurría y su mujer le explicó la situación a lo que el hombre respondió:

No comprendo como una señorita podría considerarse a sí misma de buen ver con ese peinado tan poco elegante y sofisticado.

-¿Y por qué debería seguir los estereotipos sociales y cánones de belleza solo por el mero hecho de que a ustedes y otras personas, que siguen viviendo en el pasado cuando la sociedad ha avanzado acorde con el tiempo, no me ven atractiva para lo que además, asumís que me gusta?- dijo la chica

¿Acaso eres de esas rebeldes que solo buscan llamar la atención y además pecan ya que les gusta algo no natural ni digno a los ojos de Dios?

¿No dijo Dios que hay que amar al prójimo?

Decidí levantarme e intervenir cuando el hombre ya irritado soltó un comentario acerca del cuerpo de la chica.

Acaban ustedes de caer en los terribles estereotipos sociales que lo único que han conseguido hasta ahora es generar problemas. No solo os estáis metiendo con la forma de vestir y peinar si no que acaba usted de hablar de su físico como si hubiese uno correcto y otro no- le dije cansada de tener que escuchar todas las barbaridades que estaba diciendo.

No comprendo porqué usted se ha metido donde no la llamaban pero le preguntaré ¿a qué problemas se refiere?

En este relato se pueden observar los estereotipos y prejuicios sociales tan arraigados que tiene la sociedad desgraciadamente, los cuales van cambiando a lo largo del tiempo junto con los cánones de belleza. Creo que, a día de hoy, nos están causando muchos problemas tanto como sociedad como individuos.

Los cánones de belleza están creando una sociedad tóxica que a mi manera de observar la situación va a seguir empeorando si las personas no cambian su mentalidad. Con problemas me refiero desde enfermedades mentales hasta el simple hecho de prejuzgar a una persona solo por su apariencia. Tristemente, los trastornos o enfermedades tanto alimentarias como la ansiedad social o depresión, están a la orden del día y normalizados, 1 de cada 20 jóvenes sufren un trastorno alimenticio. Ahora mismo es complicado encontrar a alguien sin trastornos.

En el relato, la mujer mayor le pregunta que si la chica tiene cáncer sólo por que ella iba rapada, porque se considera que las chicas deben ir con el pelo largo y si no es por eso es que hay una enfermedad detrás. Esto es algo generalizado como sociedad, ya que considero que discriminamos a las personas, por su forma de vestir. Se juzga todo lo que es distinto desde tu apariencia, tu descendencia, tu etnia, tu género, tus gustos hasta tu religión. 

Estos estereotipos, prejuicios o cánones de belleza son inculcados a través de los anuncios, las canciones, la moda, las redes sociales, la educación tanto en casa como en el colegio o los dibujos animados. Siempre se ha dicho que las chicas de rosa y los chicos de azul o las chicas el baile y los chicos el fútbol pero realmente en qué momento se ha establecido que por tu género te tenga que gustar una cosa u otra.

Todos podríamos ser criticados por algo pero no a todos nos critican por cosas justas. Tendemos a fardar de que somos un país desarrollado, que tenemos tecnología impresionante, pero no hemos sido capaces de poder aceptar a los demás tal y como son, sin la necesidad de juzgarlos.

Vivimos en una sociedad completamente tóxica. Las redes sociales lo único que han hecho ha sido empeorar la situación porque al ser humano por naturaleza le gusta aparentar. Deberíamos intentar aceptar a los demás como nos gustaría que nos aceptasen a nosotros, todos tenemos derecho a ser felices sin ser juzgados.